La humedad por condensación aparece cuando el vapor de agua del aire de la casa toca una superficie fría y se convierte en gotas. Se nota en cristales que chorrean por la mañana, manchas negras de moho en las esquinas altas, detrás de los armarios y en los techos del baño, y ropa que huele a cerrado. No sube del suelo ni entra de fuera: se produce dentro, con lo que respiramos, cocinamos, duchamos y tendemos. Por eso la solución no es impermeabilizar, sino renovar el aire y calentar las superficies frías.

Cómo distinguirla de otras humedades

Antes de gastar dinero hay que saber qué humedad es, porque cada una se arregla de forma distinta:

Tipo Dónde aparece Cómo se reconoce
Condensación Esquinas altas, techos, detrás de muebles, marcos de ventanas Puntos negros de moho, empeora en invierno y con la casa cerrada
Capilaridad Parte baja de los muros, hasta un metro de altura Salitre blanco, pintura que se abomba, típica de bajos y casas antiguas
Filtración Junto a una bajante, bajo una terraza, en fachadas expuestas Mancha con cerco que crece cuando llueve

Una prueba casera sencilla: pega con cinta un trozo de papel de aluminio en la pared manchada y déjalo dos días. Si el agua aparece por fuera del aluminio, es condensación. Si aparece por la cara que toca la pared, viene del muro.

Por qué pasa tanto en Andalucía

Se suele pensar que la condensación es cosa de climas fríos, pero en Andalucía la vemos cada invierno, sobre todo en tres situaciones:

  • La costa. En Cádiz, El Puerto de Santa María, Málaga o Almería el aire del mar lleva mucha humedad todo el año. Con una noche fresca de enero, las paredes de fachada se enfrían y el vapor se condensa en ellas.
  • Casas pensadas para el calor. Muros gruesos, suelos de terrazo y ninguna calefacción fija: en invierno la vivienda se queda fría por dentro, y cualquier superficie por debajo de unos pocos grados respecto al aire acaba mojada.
  • Ventanas nuevas sin ventilación. Cambiar las ventanas antiguas por otras estancas ahorra energía, pero corta las entradas de aire que antes renovaban la casa sin querer. Si no se añade ventilación, la humedad se queda dentro.

En la zona de Granada y Jaén, con inviernos más fríos, el problema se concentra en dormitorios orientados al norte y en los puentes térmicos de pilares y cantos de forjado.

Lo que puedes hacer hoy

Hay hábitos que reducen mucho el vapor de agua en casa y no cuestan nada:

  1. Ventila diez minutos al día con corriente cruzada, mejor a media mañana, cuando el aire de fuera está más seco. Más tiempo en invierno solo enfría las paredes.
  2. Cocina con tapa y con la campana encendida, y déjala un rato después de terminar.
  3. Tiende la ropa fuera o en una estancia con ventana abierta. Una lavadora tendida dentro suelta varios litros de agua al aire.
  4. Separa los muebles unos centímetros de las paredes de fachada para que circule el aire detrás.
  5. Mantén una temperatura estable en lugar de calentar a ratos: las paredes templadas condensan menos.

Si con esto el moho vuelve, la casa necesita una solución de instalación.

Soluciones que funcionan

Ventilación mecánica controlada. Un pequeño ventilador extrae el aire húmedo de baños y cocina y entra aire limpio por los dormitorios y el salón, de forma continua y silenciosa. Es la solución de fondo para la condensación en pisos, porque renueva el aire aunque las ventanas estén cerradas. En un piso suele estar entre 600 y 3.000 € con IVA, según el tamaño y cómo se pasen los conductos.

Recuperador de calor. Una versión de la anterior que intercambia calor entre el aire que sale y el que entra, para no perder temperatura. Tiene sentido en casas con buen aislamiento o en reformas completas.

Calefacción que caliente las paredes. Un split con bomba de calor usado de forma estable en invierno, o una instalación de aerotermia con radiadores o suelo radiante, eleva la temperatura de las superficies y reduce las zonas frías donde se condensa el agua.

Deshumidificador fijo. Para un bajo o un sótano con mucha humedad ambiental, un equipo conectado a desagüe trabaja sin vaciar depósitos. No sustituye a la ventilación, pero la complementa.

Si la humedad es de capilaridad o de filtración, ninguna de estas soluciones basta y hace falta un trabajo de albañilería o impermeabilización. En ese caso te lo decimos en la visita, aunque no sea un trabajo que hagamos nosotros.

Ayudas

Una ventilación en un solo piso no suele llegar a los mínimos de los incentivos de la Junta para el sector residencial, que piden un importe alto y encajan en reformas integrales o en obras de comunidad. Si la ventilación forma parte de una obra de eficiencia más amplia, con ventanas o aerotermia, puede entrar en la deducción del IRPF por obras de eficiencia energética cuando un técnico certifica la mejora. Te lo revisamos con tu caso.

Cómo lo vemos

En la visita medimos la humedad relativa y la temperatura de las paredes con un termohigrómetro, miramos dónde está el moho, la orientación, las ventanas y cómo se ventila ahora la casa. Con eso te decimos qué humedad es y te damos un presupuesto cerrado por escrito con la solución que la quita, no con la más cara.

Preguntas frecuentes

¿Un deshumidificador portátil soluciona la condensación?

Alivia, pero no la quita. Saca agua del aire de una habitación mientras está encendido, y en cuanto se apaga el problema vuelve. Sirve para un dormitorio concreto o mientras se decide la solución de fondo, que casi siempre pasa por renovar el aire de la casa.

¿La lejía acaba con el moho?

Limpia la mancha, y conviene hacerlo con guantes y la ventana abierta, pero no cambia la causa. Si la pared sigue fría y el aire húmedo, el moho vuelve en unas semanas. La pintura antimoho ayuda solo si antes se ha corregido la ventilación.

¿El aire acondicionado ayuda con la humedad?

En verano sí: al enfriar, un split con bomba de calor condensa agua y la saca por el desagüe, y muchos tienen modo deshumidificación. En invierno, calentar con bomba de calor sube la temperatura de las paredes y reduce la condensación, aunque no sustituye a una buena ventilación.

¿Cuánto cuesta una ventilación mecánica en un piso?

Según el tamaño de la vivienda y la obra que haga falta para los conductos, una ventilación mecánica controlada en un piso suele estar entre 600 y 3.000 € con IVA. Lo cerramos por escrito tras la visita.